El vendedor de flores del Microcentro: belleza anónima en la ciudad que corre
Vendedor de flores En una esquina del Microcentro porteño, un vendedor de flores espera. Es un hombre de mediana edad que trabaja en silencio mientras la ciudad sigue su curso entre peatones apurados, edificios históricos y el ruido constante del tránsito. La fotografía, realizada en blanco y negro, registra una escena cotidiana que suele pasar inadvertida. El contraste entre la arquitectura monumental y el pequeño puesto de flores resalta la fragilidad del trabajo informal frente a la magnitud de la ciudad. No hay gesto teatral ni pose: solo la presencia firme de quien ofrece su producto día tras día. La imagen documenta una realidad urbana frecuente en Buenos Aires: personas que sostienen su economía en la vía pública, integradas al paisaje sin ser vistas. El vendedor de flores se convierte así en un testimonio visual del Microcentro y de quienes lo habitan desde los márgenes, aportando humanidad a un espacio dominado por el movimiento y la prisa.



Excelentes fotografias marinas, felicitaciones, saludos..:D
ResponderBorrarLa fuerza del agua nos deja sin palabras, su belleza nos deja imnotizados y tus fotos nos dejan con mil sensaciones.
ResponderBorrarbesos
Excelente blog, excelentes fotos.
ResponderBorrarUn saludo.
Hola amigos:
ResponderBorrarA Manuel Venegas:
Bienvenido.
Gracias por tu apreciación.
Un abrazo.
A MªAngeles y Jose:
El agua, ese mar y sus olas, tienen la permanente belleza de la naturaleza.
Y la finalidad de una foto es esa, de decir algo, hacer sentir alguna sensación, cualquiera menos que provoque indiferencia.
Gracias por vuestro elogio.
Un abrazo.
A Reflexión Pensativa-Postales:
Bienvenido.
Gracias por tu participación.
Un abrazo.