FOTOS SIN PORQUE

Cosas que nos deja un paseo por Recoleta.




La Recoleta, en Buenos Aires, es un barrio que tiene un atractivo turístico donde muchos visitantes lo transitan a diario.

En la  multiplicidad de cosas que se nos presentan cuando paseamos por ella he rescatado pequeños detalles que hablan de la heterogeneidad de lo que muchas veces no reparamos o prestamos atención.

Mi fotografía es en este caso la de un visitante que pasea camarita en mano y disfruta del paisaje.


Grupo de relojes ordenadamente puestos a la venta

A su gusto


Pecho de hombre con una remera del increible Hultk

El increible


Una paloma en una cornisa en espera.

Espera solitaria


Farolas colocadas en un paredón vistas de perfil

Farolas engarzadas


Muchos relojes pulseras en un mostrador dispuesto a la venta

Hora segura


Un cantero con plantas y flores de pensamientos en hilera.

Pensamientos


escultura de mujer desnuda en bebedero público

Sedienta


El secreto de una buena fotografía.

Pajarito sobre farolas y el cielo de fondo.

Vigía en las farolas

El secreto de una buena fotografía es que no necesita de explicación.
La fotografía habla por si sola y nos impacta de distinta manera  porque todos los que las observamos somos  subjetivamente diferentes.

El verdadero secreto es lograr una fotografía que impacte transmitiendo sensaciones que no necesita de la explicación escrita del autor.
Es decir la fotografía debe tener voz propia para contar una historia o transferirnos sus emociones.

¿Cuales son las herramientas con que constamos? 

En primer lugar una cámara fotográfica (Ahora también un celular con cámara) que es obvio, luego conocimientos de composición y técnica y los más importante paciencia, objetividad y una idea a fotografiar.
 A veces la idea no es premeditada sino que nos aparece súbitamente  para la cual hay que estar atento a lo imprevisto.

La mayoría de las buenas fotografías-por no decir todas- tiene un proceso realizado por el fotógrafo.
Consiste en programar la cámara, esperar el momento oportuno, enfocar e imaginar la foto que se quiere lograr, disparar y luego el procesado.

Este  último es  el corolario de todo lo anterior y donde se completa la creación fotográfica.
Es ahí donde el autor le pone su impronta, su punto de vista, sus sentimientos y su mensaje.

Fotografía Urbana

Hombre trabajando

Cartonero tirando de su carro en la noche.

El pan de cada día con esfuerzo

Cuando el país anda a los tumbos, cuando la locura del dólar irrumpe en los hogares, en la tele, y los diarios, cuando los descontentos  surgen y los más exaltados cortan calles y rutas en protesta el cartonero sigue  trabajando.

No importa si las tarifas de luz y gas aumentan, no le preocupa otra cosas que lo más importante como alimentar a su familia.
No tiene tiempo para protestas, solo aprieta los labios toma su carro y sale a recorrer calles buscando los que otros descartan y escarba en la basura sin más protección que la ayuda divina .

Tampoco le importa el clima, es más lo desafía, sale igual con viento, frío, lluvia o extremo  calor.
No sabe de feriados o días no laborables, tampoco de obras sociales, vacaciones o jubilación.
Solo sabe una cosa: Que de él depende el sustento diario de toda su familia.
Y como último recurso debe apechugarla y hacer su trabajo, ése que seguramente no eligió pero es el único que puede hacer por las condiciones en las que se encuentra.

El cartonero como se le ha dado llamar es un  ser humano al que los sueños le han sido arrebatados por una sociedad que no los ha tenido en cuenta.



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"@fotossinporque