A la orilla de un instante.
Hay momentos en los que la playa parece detenerse.
El mar avanza y retrocede, dejando sobre la arena una película de agua que refleja el cielo y a quienes caminan por la orilla. Cada ola borra algunas huellas y, al mismo tiempo, deja espacio para que aparezcan otras nuevas.
En esta escena de Mar del Plata, algo tan sencillo como caminar junto al mar se convierte en una pequeña historia.
Un niño se acerca al agua mientras, un poco más atrás, otras personas disfrutan de la playa. Cada uno parece estar viviendo su propio momento, ajeno a los demás, pero todos terminan formando parte de la misma imagen.
Quizás sea eso lo que más me atrae de fotografiar lugares cotidianos: descubrir que detrás de una escena aparentemente común siempre puede haber algo para mirar.
No hace falta que ocurra nada extraordinario.
A veces alcanza con una ola, unas huellas en la arena, una persona caminando y ese instante fugaz en el que todo parece encajar.
La fotografía permite guardar precisamente eso: un momento que estaba destinado a desaparecer unos segundos después.
El mar seguirá llegando a la orilla. Las personas seguirán caminando. Las olas continuarán borrando las huellas.
Pero este instante quedó aquí.
Si te gustan las fotografías de momentos cotidianos, personas, calles, paisajes y lugares de Argentina, podés seguir FOTOS SIN PORQUE.
Cada nueva fotografía intenta rescatar algo que muchas veces vemos, pero no siempre nos detenemos a mirar.
¿Qué te transmite esta fotografía?

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