Entre el ruido y la soledad: un motociclista en la ciudad
Confiado Distraído Solo La ciudad no descansa. Respira apurada, avanza sin mirar atrás, exige atención constante. la concentración absoluta necesaria para seguir, la distracción mínima que acecha en cualquier esquina, y la soledad inevitable de quien se mueve entre multitudes sin formar parte de ellas. Avanzamos juntos, pero cada uno en su propio carril En estas tres imágenes, un motociclista atraviesa ese pulso urbano donde todo sucede al mismo tiempo: colectivos que pasan como paredes móviles, autos que empujan el aire, peatones que cruzan con prisa y semáforos que ordenan el caos por segundos. El protagonista es siempre el mismo, aunque nadie lo conozca. Casco puesto, mirada al frente, cuerpo tenso. Rodeado de ruido, viaja en silencio. La ciudad lo acompaña, pero no lo contiene. Cada fotografía captura un estado distinto: La vida urbana es así: compartida y solitaria al mismo tiempo.



Escenas de la vida urbana que podría ocurrir en cuaquer ciudad, aunque ya se ven menos gentes leyendo. Ahora la mayoría de personas circulan mirando la pantalla de su smartphone.
ResponderBorrarMe gusta como has captado la escenas y la ausencia de color , para así fijar más la atención en la actuación de cada uno de los personajes.
Besos
Hola Antonia.
BorrarLa idea fue mostrar aspectos cotidianos de la gente en las calles de la ciudad.Me incliné por el revelado en blanco y negro por eso que definistes muy bien que es darle preponderancia a los gestos y actitudes de las personas retratadas.
Gracias por tu comentario.
Un abrazo
Una serie estupenda de fotografía de calle en un impecable blanco y negro.
ResponderBorrarUn saludo,
Bienvenido Miguel.
BorrarUn comentario que me alaga, Muchas gracias.
Un abrazo.