El vendedor de flores del Microcentro: belleza anónima en la ciudad que corre
Vendedor de flores En una esquina del Microcentro porteño, un vendedor de flores espera. Es un hombre de mediana edad que trabaja en silencio mientras la ciudad sigue su curso entre peatones apurados, edificios históricos y el ruido constante del tránsito. La fotografía, realizada en blanco y negro, registra una escena cotidiana que suele pasar inadvertida. El contraste entre la arquitectura monumental y el pequeño puesto de flores resalta la fragilidad del trabajo informal frente a la magnitud de la ciudad. No hay gesto teatral ni pose: solo la presencia firme de quien ofrece su producto día tras día. La imagen documenta una realidad urbana frecuente en Buenos Aires: personas que sostienen su economía en la vía pública, integradas al paisaje sin ser vistas. El vendedor de flores se convierte así en un testimonio visual del Microcentro y de quienes lo habitan desde los márgenes, aportando humanidad a un espacio dominado por el movimiento y la prisa.





Siempre buscando momentos y rincones que nos sorprendan y te aseguro que lo logras.
ResponderBorrarBesos
Hola MªAngeles y Jose.
ResponderBorrarSiempre estoy en la búsqueda y no estoy seguro si alguna vez lo encontraré.
Me alegra tu comentario.
Feliz fin de semana.
Un abrazo.
Sorprendente serie. De impacto.
ResponderBorrar"Hay luna vacía" cumple un año, y lo hace gracias a todos. Gracias por el apoyo y por enseñarme cada día.
Un abrazo
Hola Carlos Perez.
ResponderBorrarBienvenido.
Feliz cumple y vamos por muchos más.
Un abrazo.