El vendedor de flores del Microcentro: belleza anónima en la ciudad que corre
Vendedor de flores En una esquina del Microcentro porteño, un vendedor de flores espera. Es un hombre de mediana edad que trabaja en silencio mientras la ciudad sigue su curso entre peatones apurados, edificios históricos y el ruido constante del tránsito. La fotografía, realizada en blanco y negro, registra una escena cotidiana que suele pasar inadvertida. El contraste entre la arquitectura monumental y el pequeño puesto de flores resalta la fragilidad del trabajo informal frente a la magnitud de la ciudad. No hay gesto teatral ni pose: solo la presencia firme de quien ofrece su producto día tras día. La imagen documenta una realidad urbana frecuente en Buenos Aires: personas que sostienen su economía en la vía pública, integradas al paisaje sin ser vistas. El vendedor de flores se convierte así en un testimonio visual del Microcentro y de quienes lo habitan desde los márgenes, aportando humanidad a un espacio dominado por el movimiento y la prisa.


Hola! Amigo! Belas paisajes
ResponderBorrar"La ciudad es una construción segundo nuestro sueño; ideal político; social. Mira! El mejor que sea criada por nuestro imaginario poetico"
Abrazos!
Me encanta tu manera de mostrarnos las ciudades.
ResponderBorrarMuy buen trabajo.
Besos
Aquela primeira não é tua casa, mas é uma pena! Eu gostava de ter uma casa assim ;)
ResponderBorrarGosto muito destas últimas imagens urbanas.
Saludos.
Hola Lu:
ResponderBorrarEs verdad, lo material sin el acompañamiento de lo espiritual no tiene peso.
Los sueños posible, si nos empeñamos se hacen realidad.
Un abrazo.
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Hola MªAngeles y Jose:
Es una motivación real tu comentario.
Muchas gracias.
Un abrazo.
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Hola ruimnm:
Estamos parejos en gustos.
Gracias por participar.
Un abrazo.
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