El vendedor de flores del Microcentro: belleza anónima en la ciudad que corre
Vendedor de flores En una esquina del Microcentro porteño, un vendedor de flores espera. Es un hombre de mediana edad que trabaja en silencio mientras la ciudad sigue su curso entre peatones apurados, edificios históricos y el ruido constante del tránsito. La fotografía, realizada en blanco y negro, registra una escena cotidiana que suele pasar inadvertida. El contraste entre la arquitectura monumental y el pequeño puesto de flores resalta la fragilidad del trabajo informal frente a la magnitud de la ciudad. No hay gesto teatral ni pose: solo la presencia firme de quien ofrece su producto día tras día. La imagen documenta una realidad urbana frecuente en Buenos Aires: personas que sostienen su economía en la vía pública, integradas al paisaje sin ser vistas. El vendedor de flores se convierte así en un testimonio visual del Microcentro y de quienes lo habitan desde los márgenes, aportando humanidad a un espacio dominado por el movimiento y la prisa.




Hola hermano!.Un placer localizar por casualidad tu blog.Muy interesante.Te seguiré desde hoy para aprender y disfrutar de tu visión de las cosas.
ResponderBorrarUn abrazo.
Hermosas fotografías de aire muy puro, llama la atención la gran nube que se apodera de la fotografía, saludos desde Chile...
ResponderBorrarla nube es preciosa y parece querer mostrarnos las bellezas que hay en la tierra.
ResponderBorrarPreciosas fotos.
besos
beautiful places!! nice colors!!
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